viernes, 23 de julio de 2010

Tú (lolita II)

ojos de sol en la agonía mas fría
labios de miel en el momento mas agrio
piel sedosa que viste tu perfección
belleza que aniquila las heridas
presencia que ilumina los caminos de mi corazón.

sábado, 17 de julio de 2010

Como un niño (reacción a tu aroma)

Termina mi turno dl trabajo, llego a kasa. Fué kasi una bendición, la noche se m había exo eterna.
El mundo se está volviendo loko, todos d aki para alla, kon l afán d elegir al siguiente hijo d la mierda.
Yo solo respiro, no m habia detenido a eso, sólo a respirar. A pesar ke uno lo hace kada unos kuantos segundos a lo lagro d la vida, era komo una sensación nueva. dedikarme unos minutos sólo a respirar.
Tras todas esas bokanadas d aire, estaba tu perfume, estaba tu belleza, estaba l olor a fantasía ke rodea tu kuello. Me sentí preso, preso d una sensación ke m tenía enjaulado n tu aroma, akel aroma ke fué una especie d golpe bajo a mis entrañas.
D pronto reaaciono, tu aroma sigue allí, sólo ke ahora pensamientos m komienzan a bombardear por segundos.
Todas mis filosofías d vida, todos mis ideales, todo lo ke soy, por un momnto no valió la pena.
Me di kuenta d lo ke soy, y sentí pena, pena d mí.
El problema no fué no saber ke m pasa, l problema fué detectar la herida ke se está abriendo. o la luz ke m está ilumnando si keremos hacer d esto algo más lindo.
Sentí miedo. los niños muy seguido sienten miedo y sienten pena.
Miedo a tu belleza.
d pronto, una sensacion rekorrio la habitación. era un especie d kalma.
los niños siempre luchan por lo kieren, y si no luchan, sueñan kon ke algún día lo tndrán.
por mientras siguen siendo niños.

jueves, 8 de julio de 2010

"Amanecer"


La noche estaba triste, y yo también.
Aquella noche la luna no quiso asomar su belleza natural para que el sufrimiento de la noche, y el mío, no se sintieran amenazados.
Yo vestía de negro. Los acontecimientos de mi vida comenzaron a pintar mi ropa y yo sin inquietarme, miraba y me gustaba ir de negro, como refugiandome en la noche.
Encendía un cigarrilloy me sorprendí, el fuego era negro, sí, negro como mi ropa y como la noche que nos abrazaba. Comenzé a fumar y a caminar por senderos en los cuales sólo yo sabía que existían. No veía nada, pero sabía donde estaba. Cada paso, cada respiro, cada fumada de mi cigarrillo estaba medido.
Antes de llegar a aquel paisaje de eterna oscuridad, había escuchado decir a un perro "cada uno sabe donde le aprieta el zapato". Me pareció extraño que fuera un perro quién lo dijiera, por que los perros no ocupan zapatos.
Mientras deambulaba por aquellos senderos que sólo yo conocía, comenzé a sangrar. Daba un paso y parecía que alguien me habría una herida y le dejaba caer con brutalidad sal y alcohol. Me devolvía y cambiaba de dirección, y luego otra vez esa sensación de heridas abiertas. Poco a poco el dolor fué siendo parte de mí, y mientras la noche transcurría me iba refuguiando en más dolor que a esa altura de mi recorrido ya ni me parecía malo.
Sentado en un trono de espinas me puse a escribir. Mientras escribía me dí cuenta que lo que la tinta negra marcaba sobre el cuaderno negro eran palabras que mi volcabulario no solía utilizar, o frases e ideas que mi mente no consideraba, además de sentimientos de rencor que en aquella noche si creía que fueran adecuados para vivir
La noche parecía eterna y comensé a sentirme mal, la noche ya me estaba absorbiendo como parte de la oscuridad. que extraño pensamiento, no haberme dado cuenta que ya era parte de la noche, que mi vagar pertenecía al lado oscuro de la luna.
Dejé de escribir y boté el cuaderno negro a la mierda. Sentía que sangraba bastante, mi piel estaba llena de yagas y no sabía que hacer, quise llorar y al comienzo me resisití, pero cuando me acorde que estaba en la puta oscuridad me solté a llorar como un niño. Lloré bastante.
De pronto quise escapar de todos esos senderos, salí corriendo de aquel lugar, pero luego me devolví. Recordé al perro, y comencé a barrer con todos esos senderos de mierda que me hacían sangrar. Con mis propias manos fui creando un camino, mientras creaba la vía que cortara todos esos pasajes de autotortura, pude vislumbrar algunos colores. Me eché hacia atrás emocionado. Vi como el sol se levantaba por sobre las montañas, como el cielo se pintaba de un color alegre que me invitaba a unirme al cielo y comenzar a bailar, sí a bailar, como cuando eras un niño.
Levanté mis manos, no las veía de hace mucho tiempo. Miré mi ropa, vestía colores muy eufóricos, como esa euforia de rabia adolescente que alguna vez dejé escrita en canciones.
Comencé a correr bajo los rayos del sol que me encedían una maravillosa alegría de estar aquí, en mi camino trazado con mis propias manos.
Mientras comencé a dibujar en la tierra del camino un destino, vi pasar a aquel perro, el perro iba con zapatos, yo le sonreí y le dí las gracias. El perro sonrió y se echó a correr.

domingo, 4 de julio de 2010

Lolita

No es fácil reconocer que una mujer te trae vuelto loco, quizás sí ke te traiga un tanto caliente.
No es fácil decir que alguna muchacha "te gusta", pero segurament todo ésto se complica aún más cuando la responsable es tan sólo una quinceañera.
Las sociedades modernas, han intentado establecer un nivel de maduracion bajo leyes, creiendo que la madurez llega a cierta edad, o que algunas cosas debes realizarlas cuando la madurez "por ley" toque la puerta de tu habitación.
Yo me pregunto, ¿que sabe la ley de amor?, ¿que sabe la sociedad de amor?, cuando lo único que hacemos por día es competir unos con otros y sentarnos a mirar de que manera vamos caiendo como palitroques en un sistema en el cual hasta pareciera que nos intenta imponer el sentir.
Cuando a un joven le gusta una muchacha menor por aprox. 4 o 5 años, está en una situación difícil socialmente hablando. Es como un montón de piedras esperando ser lanzadas al que se atreva a insinuarse al tierno amor juvenil de alguna "lolita". pero, ¿que pasa cuando todas esas barreras sociales y de pensamiento son barridas por quien menos lo esperas? simplemente te frustras.
Lolita quería un hombre, por eso eligió un hombre mayor, tú te sentías bien.
Lolita te abrazó y te besó, Lolita parecía feliz contigo, y tu de a poco ibas bebiendo de aquel gustito dulce que te va dejando aquel roce con la juventud que alguna vez viviste.
De pronto Lolita, no apareció más. Te fumas un cigarro, y piensas. Miras a lo lejos, sientes que no hay nada que comprender cuando a la distancia puedes percibir un reflejo de tí mismo.
En ese reflejo te vez a tí mismo siendo sincero, por que claro, has comprendido que lolita es tan sólo una lola, y tu no quieres ser uno de los tantos que se aprovechan de jóvenes muchachas cómo ella.
La frustración viene después, cuando te das cuenta que Lolita te ha humillado en silencio, por que fué ella quien calculó todo y bailo todo al compás que ella había escrito. Simplemente, "Lolita", te ha escupido en tu rostro.